Hoy tenemos un programa especial porque viajamos a un bosque a hacer el programa. El ambiente quedó marcado por el crepitar del fuego, el murmullo del viento entre los árboles y la sensación de aislamiento que solo un bosque profundo puede ofrecer. Aprovechando esa atmósfera, decidimos contar historias de miedo de distintos autores, cada una con su propio tono y origen, creando un mosaico de terrores literarios.
Las narraciones abarcaron desde relatos clásicos de fantasmas hasta piezas modernas centradas en lo psicológico, pasando por cuentos de criaturas imposibles y leyendas urbanas que parecían cobrar vida entre las sombras del bosque. Cada historia era introducida con humor relajado, pero conforme avanzaba la noche, el tono se volvió más íntimo y tenso.
El programa jugó con la frontera entre ficción y realidad, dejando que el oyente se sumergiera en la experiencia como si estuviera sentado junto a ellos, sintiendo el calor de la hoguera y el frío de la noche.