El último episodio de ¡QUÉ MIEDO! de esta temporada aborda de nuevo el folclore español. Abrió con un recorrido por criaturas tan peculiares como el gamusino, ese ser imposible que sirve para bromas iniciáticas o el apalpador, gigante bonachón de la Navidad gallega que palpa la barriga de los niños para desearles abundancia. El programa destacó cómo estas figuras revelan miedos, humor y valores comunitarios profundamente arraigados en la cultura popular.
La conversación dio un giro hacia un tema mucho más delicado: los bulos en Vinted relacionados con supuestos casos de trata de personas. Los presentadores explicaron cómo estas historias virales, aunque nacen del miedo y la desinformación, pueden entorpecer investigaciones reales, saturar líneas de denuncia y desviar recursos policiales. Subrayaron la importancia de contrastar fuentes y no amplificar rumores que, lejos de proteger, generan confusión y dificultan la lucha contra redes criminales auténticas.
Para cerrar, el programa analizó dos de las películas de terror más comentadas del año: Backrooms y Obsession. De Backrooms destacaron su estética liminal y la sensación de atrapamiento en espacios infinitos, heredera del terror digital contemporáneo. Obsession, en cambio, fue presentada como un thriller psicológico que explora la paranoia, la identidad y la erosión emocional. El episodio concluyó mostrando cómo el miedo, ya sea folklórico, social o cinematográfico, sigue siendo una herramienta poderosa para entender nuestras ansiedades colectivas.