Hay series que terminan cuando acaba el capítulo y otras que continúan en la cabeza del espectador durante horas, días e incluso años. From pertenece al segundo grupo: una ficción que ha convertido cada episodio en una nueva pregunta y que ha creado una comunidad de fans obsesionada con encontrar respuestas.
Imagínate que estás conduciendo por una carretera cualquiera. Es de noche, apenas hay tráfico y todo parece tranquilo. De repente, un enorme árbol caído aparece en mitad del camino y te obliga a detener el viaje. No puedes continuar, así que decides buscar una ruta alternativa para llegar a tu destino.
Tras desviarte por una pequeña carretera secundaria, encuentras un pueblo que parece completamente normal. Casas, calles vacías y vecinos que continúan con su rutina. No le das demasiada importancia; simplemente has encontrado un desvío inesperado y sigues adelante.
Pero algo no encaja. Después de varios minutos conduciendo, vuelves a reconocer esas mismas calles. El mismo pueblo. La misma carretera. Lo intentas de nuevo, buscas otra salida, tomas otro camino… pero el resultado siempre es el mismo: vuelves al punto de partida.
No importa cuánto lo intentes, no puedes escapar.
Esta es la pesadilla que plantea From, una de las series de misterio y terror que más ha enganchado a los espectadores en los últimos años. Una historia que convierte un pequeño pueblo perdido en una auténtica trampa y que ha conseguido que miles de fans lleven temporadas intentando responder a una pregunta: ¿qué está ocurriendo realmente en ese lugar?
Lo que al principio parece un extraño accidente pronto se transforma en una lucha por sobrevivir cuando los habitantes descubren que, al caer la noche, algo mucho más peligroso aparece entre las sombras. Atrapados en ese lugar desconocido, tendrán que enfrentarse a sus propios miedos mientras intentan descubrir por qué están allí, quién controla ese lugar y si existe realmente una forma de escapar.
El gran atractivo de From no está únicamente en el terror, sino en su capacidad para mantener al espectador atrapado en una búsqueda constante de respuestas. Cada capítulo abre nuevas incógnitas, introduce pistas y alimenta teorías que los seguidores analizan al detalle.
Y precisamente ahí está una de las claves de su éxito: From no termina cuando aparecen los créditos. Continúa en las conversaciones, en las teorías de los fans y en la necesidad de descubrir qué se esconde detrás de ese misterioso pueblo.
La quinta temporada será el gran examen de From. Será el momento en el que, por fin, deberían resolverse los grandes misterios que han acompañado a los protagonistas desde el primer episodio.
Sin embargo, esta última etapa también llega acompañada de una preocupación entre los seguidores. Detrás de la serie se encuentra John Griffin como creador, junto a nombres relacionados con grandes producciones de misterio como Lost. Y si algo recuerdan muchos espectadores de aquella serie es que un misterio puede generar una expectación enorme… aunque su resolución no consiga convencer a todo el mundo.
Por eso, la pregunta que sobrevuela ahora a la comunidad es clara: ¿conseguirá From cerrar todas sus historias y entregar un final a la altura de sus preguntas?
La serie tiene por delante el reto de demostrar que todas las piezas que ha ido colocando durante temporadas forman parte de un mismo puzzle y que el camino recorrido tenía un destino claro.
Porque después de tanto tiempo atrapados en este pueblo, los fans solo esperan una cosa: encontrar por fin la salida.
Con la llegada del verano, miles de personas cambian la playa por un recinto lleno de escenarios, pulseras, tiendas de campaña y música en directo. Los festivales se han convertido en uno de los planes estrella de la temporada, capaces de reunir durante varios días a asistentes de todas las edades con un mismo objetivo: disfrutar de la música y de una experiencia que va mucho más allá de los conciertos.
España es uno de los países europeos con mayor oferta de festivales y cada año recibe a algunos de los artistas más destacados del panorama nacional e internacional. Figuras como Sabrina Carpenter, Olivia Rodrigo, Dua Lipa, Charli XCX, Imagine Dragons o Rosalía han formado parte en los últimos años de los carteles de algunos de los festivales más importantes, convirtiendo ciudades y municipios en auténticos puntos de encuentro para los amantes de la música.
Aunque citas como Monegros Desert Festival, Mad Cool o BBK Live ya forman parte de los recuerdos de este verano, todavía quedan algunos de los eventos más esperados de la temporada.
Dreambeach volverá a reunir a miles de amantes de la música electrónica con una producción espectacular y algunos de los DJs más reconocidos del panorama internacional. Para quienes prefieren el indie y el pop español, Sonorama Ribera continúa siendo una de las grandes referencias, combinando conciertos con el ambiente único que ofrecen las calles de Aranda de Duero.
El reggae también tiene su espacio con Rototom Sunsplash, considerado uno de los festivales más importantes del género en Europa, mientras que Starlite Marbella ofrece una propuesta diferente gracias a su entorno y a una programación que mezcla artistas nacionales e internacionales en un formato más exclusivo.
Cada verano hay festivales que agotan sus entradas meses antes de celebrarse. Es el caso de Monegros Desert Festival, que transforma el desierto de Los Monegros en una gigantesca pista de baile; Primavera Sound, uno de los referentes musicales de Europa y por cuyos escenarios han pasado artistas como Charli XCX, Sabrina Carpenter o LCD Soundsystem; Mad Cool, que edición tras edición reúne a grandes nombres internacionales; o BBK Live, celebrado en plena naturaleza a las afueras de Bilbao.
Más allá de nuestras fronteras, Tomorrowland (Bélgica) vuelve a demostrar por qué es considerado uno de los festivales de música electrónica más espectaculares del mundo gracias a sus impresionantes escenarios y producciones audiovisuales. También destacan Glastonbury, en Reino Unido; Sziget, en Hungría; o Rock Werchter, en Bélgica, citas que cada año atraen a miles de personas de todos los rincones del planeta.
Muchos de estos festivales ponen a la venta sus primeros abonos nada más terminar la edición anterior, por lo que, si alguno está en tu lista de deseos, conviene estar atento.
Hace unos años bastaba con un escenario, buenos artistas y muchas ganas de bailar. Hoy los festivales se han convertido en auténticas ciudades temporales donde la música comparte protagonismo con otras muchas experiencias.
Las zonas gastronómicas con propuestas de todo el mundo, los mercados de diseño, los espacios para maquillarse con glitter, las actividades deportivas, las áreas de descanso, las atracciones o los grandes montajes audiovisuales forman parte de una oferta que busca que los asistentes disfruten durante todo el día, incluso cuando no hay conciertos.
En muchos casos, acudir a un festival ya no significa únicamente ver a un artista, sino vivir una experiencia completa que combina música, turismo, ocio y convivencia.
Aunque los cabezas de cartel suelen acaparar toda la atención, los festivales también son el escenario perfecto para descubrir nuevos artistas y ampliar la lista de reproducción. Entre escenarios principales y secundarios, el público tiene la oportunidad de asistir a conciertos de grupos y solistas que comienzan a abrirse camino en la industria y que, con el paso del tiempo, pueden convertirse en algunos de los nombres más destacados del panorama musical.
Precisamente esa es una de las grandes ventajas de este tipo de eventos: dejarse sorprender. Muchas veces, el concierto que termina siendo el mejor recuerdo del fin de semana no es el del artista por el que compraste la entrada, sino el de ese grupo o cantante que apenas conocías y que consigue conquistar al público sobre el escenario.
Los festivales han evolucionado hasta convertirse en una forma diferente de viajar, descubrir música y compartir experiencias. Ya sea bailando al ritmo de la electrónica en Tomorrowland, disfrutando del indie en Sonorama Ribera, emocionándose con la sensibilidad de Guitarricadelafuente o descubriendo a la próxima gran banda en un escenario secundario, cada evento ofrece una manera distinta de vivir la música.
Porque, al final, los festivales no solo se recuerdan por el cartel o por el artista principal. Se recuerdan por las personas que conoces, las canciones que descubres, los amaneceres después del último concierto y las historias que terminan convirtiéndose en algunos de los mejores recuerdos del verano.
Madrid afronta el último fin de semana de julio con una agenda cultural marcada por los planes gratuitos, la música en directo y las propuestas al aire libre. Con el verano ya plenamente instalado en la ciudad, diferentes espacios de la capital ofrecen actividades para quienes buscan ocio sin necesidad de salir de Madrid ni rascar demasiado el bolsillo.
Entre las propuestas destacadas se encuentran conciertos, sesiones de cine, exposiciones y actividades vinculadas a las fiestas de distintos barrios y municipios madrileños. La programación cultural de estos días incluye opciones como música en directo en espacios públicos, cine gratuito en Casa de México y exposiciones abiertas al público en galerías de la ciudad.
Además, Veranos de la Villa 2026 continúa como uno de los grandes ejes culturales del verano madrileño. El festival, organizado por Madrid Destino, celebra su 42ª edición del 7 de julio al 30 de agosto, con propuestas de música, danza, teatro, circo, cine y exposiciones en espacios como Conde Duque, Matadero Madrid, el IES San Isidro o el Parque de la Bombilla.
El Ayuntamiento de Madrid destaca que muchas de las actividades tienen carácter gratuito, reforzando la idea de una cultura accesible y compartida para vecinos y visitantes. En una ciudad donde el calor también busca protagonismo, la agenda cultural se convierte en una buena excusa para salir, descubrir nuevos espacios y disfrutar del verano con algo más que ventilador y paciencia.
La oferta de estos días confirma que Madrid mantiene su pulso cultural incluso en pleno verano, con propuestas para públicos diversos y planes que combinan ocio, arte y encuentro ciudadano.
Madrid ha celebrado este 25 de julio el quinto aniversario del reconocimiento del Paisaje de la Luz como Patrimonio Mundial de la Unesco. El conjunto formado por el Paseo del Prado y el Buen Retiro, bajo la denominación oficial de Paisaje de las Artes y las Ciencias, fue inscrito en la Lista de Patrimonio Mundial el 25 de julio de 2021, convirtiéndose en el primer bien de la ciudad de Madrid en recibir esta distinción internacional.
Cinco años después, el Paisaje de la Luz se ha consolidado como uno de los grandes símbolos urbanos, culturales y naturales de la capital. No se trata solo de una postal monumental ni de un eje turístico entre museos: es un espacio donde conviven historia, conocimiento, arte, ciencia, jardines históricos, patrimonio arquitectónico y vida cotidiana. Un lugar que muchos madrileños cruzan casi sin pensarlo, pero que reúne algunos de los hitos más importantes de la identidad cultural de la ciudad.
Desde su declaración en 2021, el Ayuntamiento de Madrid asegura haber impulsado una labor continuada de conservación, investigación y difusión del enclave. Según los datos municipales, el Área de Cultura, Turismo y Deporte ha invertido más de cinco millones de euros en la conservación de esculturas, monumentos y fuentes emblemáticas del Sitio Patrimonio Mundial.
Esa inversión se ha traducido en más de 450 actuaciones de conservación preventiva y restauración sobre esculturas, monumentos y otros elementos patrimoniales situados dentro del ámbito reconocido por la Unesco. Entre las intervenciones más destacadas figuran los trabajos sobre los monumentos a Alfonso XII y al General Martínez Campos, ambos de Mariano Benlliure, así como la actuación sobre la escultura de Hércules y la hidra, ubicada en el parque del Retiro.
También han tenido un papel relevante las intervenciones en la Fuente de Neptuno y la Puerta de Alcalá, esta última galardonada en 2025 con el Premio Europa Nostra. A estas actuaciones se suma la restauración de la Fuente de Cibeles, iniciada este mes de julio con una inversión de 274.000 euros, centrada en trabajos de limpieza, consolidación de materiales y mejoras estructurales.
La restauración de Cibeles tendrá además una dimensión divulgativa. A través del programa “Abierto por Restauración”, un total de 2.640 ciudadanos podrán acceder al interior del andamiaje para conocer de cerca los trabajos de conservación y observar uno de los grandes iconos de Madrid desde una perspectiva poco habitual. Porque ver la Cibeles de cerca siempre impresiona; verla casi “entre bambalinas”, aún más.
El reconocimiento de la Unesco no fue solo una medalla para colocar en el currículum de la ciudad. La inscripción implica también una responsabilidad de gestión, protección y transmisión del patrimonio a las generaciones futuras. El Ministerio de Cultura recordó en 2021 que la candidatura fue inscrita con el apoyo de los 21 países que formaban parte del Comité del Patrimonio Mundial, reunido entonces en su 44ª sesión.
El valor del Paisaje de la Luz reside precisamente en su carácter híbrido. En un mismo entorno se agrupan instituciones culturales, científicas y patrimoniales como el Museo del Prado, el Real Jardín Botánico, el Observatorio Astronómico, el parque del Retiro, Cibeles, Neptuno, la Puerta de Alcalá y el eje arbolado del Paseo del Prado. La web oficial del Paisaje de la Luz destaca esa concentración excepcional de museos, centros culturales, espacios científicos y zonas verdes en pleno corazón de Madrid.
La divulgación ha sido otro de los pilares de estos cinco años. Según el Ayuntamiento, desde 2021 se han ofertado 40.250 plazas gratuitas dentro del programa Pasea Madrid para recorrer el Paseo del Prado, el parque del Retiro y el Centro de Interpretación del Paisaje de la Luz. A ello se suman talleres del programa Madrid, un libro abierto, en los que han participado más de 6.000 escolares entre 2023 y 2026.
La programación educativa se ha completado con itinerarios teatralizados en el Real Jardín Botánico y el Retiro, jornadas con la Red de Escuelas Asociadas de la Unesco, conferencias y actividades culturales que han reunido a más de 3.200 asistentes. En conjunto, el objetivo ha sido acercar el valor universal del enclave a públicos diversos, desde escolares hasta visitantes, investigadores, vecinos y personas interesadas en la historia de Madrid.
Uno de los espacios clave de esta estrategia es el Centro de Interpretación del Paisaje de la Luz, situado en el Palacio de Cibeles. Desde su apertura en diciembre de 2022, el centro ha recibido más de 350.000 visitantes y se ha consolidado como una puerta de entrada para comprender los valores históricos, científicos, naturales y culturales del bien declarado Patrimonio Mundial.
El centro desarrolla una programación estable de visitas guiadas, actividades educativas y exposiciones temporales en colaboración con instituciones como el Real Jardín Botánico, la Real Academia Española, la Cuesta de Moyano o el Círculo de Bellas Artes. Además, el Ayuntamiento ha impulsado exposiciones al aire libre en el Retiro dedicadas a figuras esenciales de la arquitectura madrileña como Ricardo Velázquez Bosco, Antonio Palacios o Luis Gutiérrez Soto.
Pero la conmemoración llega también en un momento de debate sobre cómo conservar espacios patrimoniales que son, al mismo tiempo, lugares muy usados por la ciudadanía. La protección del Retiro, la gestión del turismo, la presión de los grandes eventos, el mantenimiento del arbolado histórico y la necesidad de conciliar vida urbana con conservación forman parte de los retos de futuro. En marzo de 2026, informaciones publicadas sobre el Plan Director del Retiro recogían que organismos asesores vinculados a la Unesco pedían reforzar aspectos relacionados con la protección del parque y la gestión de la afluencia de visitantes.
Ese equilibrio es, probablemente, el gran desafío de los próximos años. El Paisaje de la Luz no puede convertirse en un decorado congelado ni en una zona saturada sin control. Su valor está en que sigue vivo: se pasea, se estudia, se visita, se fotografía, se investiga, se disfruta y se habita. Pero precisamente por eso necesita planificación, cuidado y una gestión capaz de mirar más allá de la foto bonita del día.
Para la comunidad universitaria, este aniversario ofrece una lectura especialmente interesante. El Paisaje de la Luz une disciplinas que atraviesan muchos ámbitos académicos: historia del arte, arquitectura, ciencias ambientales, turismo, comunicación, educación, urbanismo, restauración, gestión cultural y patrimonio. Es un ejemplo cercano de cómo una ciudad puede convertirse en aula abierta, laboratorio urbano y espacio de memoria compartida.
Cinco años después de su reconocimiento internacional, el Paisaje de la Luz sigue recordando que Madrid no solo se entiende por sus grandes avenidas o por su ritmo acelerado, sino también por sus espacios de pausa, conocimiento y belleza. Entre árboles, fuentes, museos y paseos, este enclave demuestra que el patrimonio no pertenece solo al pasado: también explica cómo queremos vivir la ciudad en el presente y cómo queremos conservarla para el futuro.
La celebración del quinto aniversario no es, por tanto, un simple acto conmemorativo. Es una invitación a mirar con otros ojos un espacio que muchos madrileños tienen demasiado cerca como para detenerse a valorarlo. Y quizá ese sea uno de los mayores logros del Paisaje de la Luz: recordarnos que, a veces, lo extraordinario está justo en el camino que recorremos todos los días.
La sexta edición de La Velada del Año volverá a reunir a algunos de los creadores de contenido más conocidos del panorama hispanohablante en una cita que combina boxeo, entretenimiento y música en directo. El evento, que se celebrará este sábado 25 de julio en el Estadio de La Cartuja (Sevilla), aspira a batir una vez más sus propios récords de asistencia y audiencia en internet.
Lo que comenzó en 2021 como una propuesta innovadora del creador de contenido Ibai Llanos se ha convertido en uno de los mayores espectáculos del entretenimiento digital. Ibai, que inició su carrera como comentarista de competiciones de videojuegos antes de dar el salto al streaming, ha conseguido reunir a millones de seguidores en plataformas como Twitch y YouTube. Su capacidad para organizar grandes eventos ha hecho que La Velada del Año evolucione edición tras edición hasta convertirse en un fenómeno internacional.
En esta sexta edición, el evento volverá a celebrarse en el Estadio de La Cartuja de Sevilla, un recinto con capacidad para cerca de 80.000 espectadores. El Ayuntamiento ha preparado un dispositivo especial de seguridad, movilidad, transporte y limpieza para garantizar el desarrollo del espectáculo y facilitar la llegada de los miles de asistentes.
La cartelera de este año estará formada por diez enfrentamientos protagonizados por veinte creadores de contenido de diferentes países. Los combates serán:
- Fabiana Sevillano vs. La Parce
- Clersss vs. Natalia MX
- Edu Aguirre vs. Gastón Edul
- Lit Killah vs. Kidd Keo
- Alondrissa vs. Angie Velasco
- ViruZz vs. Gero Arias
- RoRo vs. Rivers
- Marta Díaz vs. Tatiana Kaer
- Plex vs. Fernanfloo
- IlloJuan vs. TheGrefg, combate principal que cerrará la velada.
Detrás del espectáculo hay meses de entrenamiento. Desde que se anunciaron los participantes, todos ellos han seguido una preparación específica junto a entrenadores profesionales, combinando sesiones de boxeo, trabajo físico, preparación psicológica y planes de alimentación. Muchos han compartido su evolución en redes sociales, donde los seguidores han podido seguir de cerca su progreso y los cambios físicos experimentados durante estos meses.
Como ocurre en el boxeo profesional, el pesaje oficial previo al evento servirá para comprobar que todos los participantes cumplen con el peso acordado antes de subir al ring.
Además de los combates, La Velada se ha consolidado como un espectáculo de gran formato gracias a sus actuaciones musicales, la calidad de su producción y la repercusión que genera en redes sociales. Las entradas para esta edición se agotaron poco después de ponerse a la venta, por lo que se espera un lleno absoluto en el estadio.
La retransmisión, que podrá seguirse de forma gratuita a través de internet, volverá a reunir a millones de espectadores de todo el mundo. Las ediciones anteriores batieron récords históricos de audiencia en Twitch, y todo apunta a que este año volverán a alcanzarse cifras similares o incluso superiores.
Aunque la organización no ha revelado los ingresos oficiales del evento, especialistas del sector estiman que la combinación de patrocinios, publicidad, venta de entradas y colaboraciones comerciales genera varios millones de euros de impacto económico. A ello se suma el importante beneficio para la ciudad de Sevilla, que durante el fin de semana recibirá a miles de visitantes atraídos por uno de los eventos digitales más importantes del mundo hispanohablante.
Con una producción cada vez más ambiciosa y una repercusión que va mucho más allá de las redes sociales, La Velada del Año VI busca consolidar el éxito de sus anteriores ediciones y demostrar, una vez más, que el entretenimiento digital es capaz de llenar estadios y captar la atención de millones de personas en todo el mundo.
¿Qué sería de una película sin un buen villano? Esa es la pregunta que ha guiado el nuevo episodio de Genios de la Animación, el programa de Radio URJC dedicado al mundo de la animación.
En esta ocasión, el equipo del programa se adentra en el lado más oscuro de algunas de las películas de animación más populares para analizar a aquellos personajes que, con sus planes, ambiciones y carismáticas personalidades, han marcado a generaciones de espectadores.
Durante el programa se repasan algunos de los villanos más icónicos de Disney, como Cruella de Vil, obsesionada con la moda y protagonista de 101 dálmatas; Yzma, la extravagante consejera de El emperador y sus locuras; Úrsula, la inolvidable bruja del mar de La sirenita; Madre Gothel, la manipuladora antagonista de Enredados; o el Doctor Facilier, el temido "Hombre de las Sombras" de Tiana y el sapo.
Más allá de recordar sus historias, el programa analiza qué hace que estos personajes sean tan memorables. Su diseño, su personalidad, sus motivaciones e incluso sus canciones han convertido a muchos de ellos en auténticos iconos de la animación, llegando en ocasiones a ser tan recordados como los propios protagonistas.
Con curiosidades, anécdotas y un repaso por algunos de los antagonistas más famosos del cine de animación, este nuevo episodio invita a los oyentes a descubrir por qué los villanos son una pieza imprescindible en cualquier buena historia.
Si quieres conocer mejor a estos personajes y descubrir qué los hace tan especiales, ya puedes escuchar el último programa de Genios de la Animación en Radio URJC.
La gilda ha pasado de ser un clásico de las barras del País Vasco a convertirse en uno de los aperitivos más populares del momento. Presente en vermuterías, restaurantes y redes sociales, este sencillo pintxo se ha convertido en protagonista de miles de publicaciones en Instagram y TikTok. Pero, ¿qué tiene de especial y por qué todo el mundo habla de él?
La receta tradicional nació en el bar Casa Vallés de San Sebastián durante la década de 1940. Aunque existen diferentes versiones sobre su origen, la más aceptada cuenta que un cliente comenzó a ensartar en un palillo una aceituna, una piparra en vinagre y una anchoa, tres productos que hasta entonces se servían por separado. La combinación tuvo tanto éxito que acabó convirtiéndose en uno de los pintxos más representativos de la gastronomía vasca.
Su nombre tampoco es casual. Hace referencia a la película Gilda (1946), protagonizada por Rita Hayworth, porque quienes la bautizaron decían que este bocado era "verde, salado y un poco picante", igual que el carácter del famoso personaje.
Con el paso del tiempo han surgido numerosas variantes. A la receta clásica se le han incorporado ingredientes como boquerones, queso, tomate seco, pulpo, salmón o incluso versiones vegetarianas y veganas, adaptándose a nuevos gustos sin perder la esencia del aperitivo.
Aunque la gilda nunca dejó de formar parte de la gastronomía vasca, en los últimos años ha vivido una auténtica explosión gracias a las redes sociales. Su presentación, la cultura del aperitivo y el auge de las vermuterías la han convertido en un producto muy fotogénico. Además, numerosos locales han reinventado este clásico con nuevas combinaciones, impulsando aún más su popularidad entre los consumidores más jóvenes.
Uno de los aspectos que más debate genera es su precio. En muchos establecimientos una gilda puede costar entre dos y cinco euros, una cifra que sorprende teniendo en cuenta que está compuesta por solo tres ingredientes.
Gran parte del precio depende de la calidad del producto. Una buena anchoa del Cantábrico, unas piparras seleccionadas y unas aceitunas de calidad pueden justificar un coste mayor. Sin embargo, su popularidad también ha provocado que algunos locales eleven el precio aprovechando el auge de este pintxo.
Como ocurre con muchas tendencias gastronómicas, no existe una única respuesta. Para algunos, la gilda demuestra que la sencillez puede convertirse en un bocado excepcional cuando se utilizan ingredientes de calidad. Para otros, buena parte de su éxito responde al fenómeno de las redes sociales y a una moda que ha disparado su precio.
Sea por su sabor, por su historia o por su presencia constante en Instagram, lo cierto es que la gilda ha pasado de ser un clásico de las barras donostiarras a convertirse en uno de los aperitivos más reconocibles de la gastronomía española. Quizá el verdadero debate no sea si está sobrevalorada, sino si seguirá conquistando paladares cuando deje de ser tendencia.
El cine documental y la realidad del Sáhara Occidental protagonizan el nuevo episodio de Fuera de Guion, en RADIO URJC, que ha contado con un invitado muy especial: Rafael Linares, profesor de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la Universidad Rey Juan Carlos y productor de Disonancia, cortometraje documental nominado al Premio Goya 2026 a Mejor Cortometraje Documental.
Durante la conversación, Rafael Linares acerca a los oyentes al trabajo que hay detrás de una producción cinematográfica de este nivel y comparte cómo vivió el camino hasta la nominación a los premios más importantes del cine español. Además, explica cuál es el papel de un productor audiovisual, las responsabilidades que asume durante todo el proceso y cómo se materializa esa labor en un proyecto con una marcada dimensión social como Disonancia.
El episodio también profundiza en la historia que da vida a la obra. Dirigida por Raquel Larrosa, Disonancia pone el foco en la labor de Fatimetu Bucharaya y de la asociación SMAWT, formada por mujeres voluntarias dedicadas a la detección de minas antipersona en los campamentos de población refugiada saharaui de Tinduf (Argelia). Una realidad poco conocida que combina la denuncia social con el compromiso humanitario y que encuentra en el cine una herramienta para acercarla al público.
Otro de los momentos más destacados llega cuando el entrevistado relata la experiencia del rodaje sobre el terreno. El equipo tuvo que desplazarse hasta el desierto del Sáhara para documentar de primera mano el trabajo de las desminadoras, afrontando los retos técnicos y humanos que supone grabar en un entorno tan complejo.
Además, el profesor de la URJC reflexiona sobre el valor del cine documental como herramienta para dar visibilidad a historias que rara vez ocupan los grandes titulares y sobre la importancia de que este tipo de proyectos encuentren un espacio desde el que conectar con la sociedad.
Con esta entrevista, Fuera de Guion acerca a los oyentes el proceso creativo y profesional que hay detrás de una producción cinematográfica, al tiempo que pone el foco en una realidad que sigue siendo desconocida para gran parte de la población. Un episodio que invita a descubrir el trabajo de quienes hacen posible el cine documental y el impacto que este puede tener a la hora de generar conciencia social.
España afronta una nueva jornada complicada por los incendios forestales. Al fuego declarado en Guadalajara, que ya ha quemado más de 30.000 hectáreas, se ha sumado otro foco en Almorox, Toledo, que ha llegado a cruzar hacia la Comunidad de Madrid. Esta situación ha obligado a evacuar la urbanización El Encinar del Alberche, en Villa del Prado, y ha provocado la activación de la Unidad Militar de Emergencias a petición de la Comunidad de Madrid.
El resto del país también mantiene varios puntos de preocupación. Las altas temperaturas siguen favoreciendo fuegos activos en provincias como Segovia, Teruel y Huelva. En esta última, la Junta de Andalucía ordenó el desalojo completo de Villanueva de las Cruces, ante la cercanía de las llamas procedentes del incendio iniciado en El Cerro del Andévalo.
La situación ha reabierto el debate sobre la prevención y la respuesta ante incendios cada vez más intensos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido en la necesidad de un gran pacto de Estado frente a la emergencia climática, al considerar que este tipo de episodios exige cooperación entre administraciones y recursos durante todo el año, no solo cuando el fuego ya está activo.
Además, el Ejecutivo ha anunciado 300 millones de euros para luchar contra los incendios y el cambio climático, con medidas dirigidas a pymes, adaptación del tejido productivo y desarrollo de tecnologías frente a fenómenos extremos. Según el presidente, España acumula ya 22 grandes incendios en lo que va de año, cuatro veces más que en 2025.
El incendio de Guadalajara, que afecta a la zona de La Mierla, entra en una fase de mayor optimismo, aunque las autoridades mantienen la prudencia por el viento y las altas temperaturas. La prioridad sigue siendo proteger a la población, apoyar a los equipos de emergencia y evitar nuevos focos en un verano que ya se perfila como especialmente difícil.
Más allá de la extinción, los incendios vuelven a recordar la importancia de la prevención: no arrojar colillas, evitar actividades de riesgo en el monte, respetar las restricciones y avisar al 112 ante cualquier columna de humo. Porque en verano, un descuido de segundos puede convertirse en una tragedia de miles de hectáreas.
La Comunidad de Madrid ampliará su red de Centros Madrileños de Innovación y Capacitación para el Empleo, conocidos como CMICE, con la creación de dos nuevos espacios especializados en sectores estratégicos. La medida, publicada este jueves por el Gobierno regional, contempla una inversión de 6,1 millones de euros para rehabilitar dos inmuebles públicos actualmente sin uso y transformarlos en centros de formación avanzada para el empleo.
Los nuevos centros estarán situados en Tres Cantos y Fuenlabrada. El primero se especializará en industria farmacéutica y biotecnología, dos ámbitos de fuerte crecimiento y con una vinculación directa con la investigación, la salud y la innovación tecnológica. El segundo estará orientado a logística, transporte y drones, sectores cada vez más relevantes por el auge del comercio electrónico, la automatización de procesos y las nuevas formas de movilidad y distribución.
La actuación permitirá que la red regional pase de cinco a siete centros. Según la Comunidad de Madrid, las obras se ejecutarán entre este año y 2027, con financiación íntegra de la Consejería de Economía, Hacienda y Empleo. El objetivo declarado es mejorar la cualificación profesional, la empleabilidad y la inserción laboral de los madrileños, especialmente de las personas desempleadas.
En el caso de Tres Cantos, el inmueble elegido se encuentra en la Plaza Central y será rehabilitado con una inversión de 3,4 millones de euros. Los trabajos incluirán demolición y redistribución de espacios, además de la renovación de instalaciones de iluminación, fontanería, ventilación y climatización. El futuro centro se enfocará en actividades vinculadas a la industria farmacéutica y la biotecnología, áreas donde la formación técnica, la investigación aplicada y la especialización profesional resultan cada vez más importantes.
En Fuenlabrada, el edificio del Cerro de la Cantueña se transformará en un centro especializado en logística, transporte y drones. La inversión prevista asciende a 2,7 millones de euros y se destinará a la adecuación integral del inmueble. La elección de estos sectores no es casual: la logística se ha convertido en una pieza clave de la economía madrileña, especialmente por la posición de la región como nodo de distribución, comercio, transporte y actividad empresarial.
La red CMICE ya cuenta actualmente con cinco centros especializados en distintas familias profesionales. El de Getafe está centrado en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones; el de Leganés, en Electricidad, Electrónica y Aeronáutica; el de Fuencarral-El Pardo, en Administración, Seguros y Finanzas; el de Paracuellos de Jarama, en Edificación y Obra Civil; y el de Moratalaz, en Tecnologías del Frío y la Climatización. Todos ellos imparten enseñanzas vinculadas a la experimentación, la innovación y la formación de docentes de Formación Profesional.
La ampliación llega en un momento en el que la formación para el empleo gana peso como herramienta para responder a los cambios del mercado laboral. La digitalización, la transición energética, la automatización, la inteligencia artificial, la logística avanzada y la transformación de los servicios sanitarios están modificando los perfiles profesionales que demandan las empresas. En ese contexto, la capacitación continua se presenta como una vía para reducir la distancia entre lo que se estudia, lo que se sabe hacer y lo que realmente necesitan los sectores productivos.
El refuerzo de estos centros también conecta con una cuestión especialmente sensible para estudiantes, titulados recientes y personas en búsqueda de empleo: la necesidad de acceder a formación práctica, actualizada y alineada con salidas profesionales reales. En junio de 2026, el paro registrado en la Comunidad de Madrid se situó en 269.809 personas, la cifra más baja para un mes de junio desde 2008, según los datos regionales publicados tras el cierre del mes. A nivel nacional, el desempleo entre menores de 25 años descendió hasta 159.800 jóvenes, según el Servicio Público de Empleo Estatal.
Aunque los datos de empleo muestran una evolución favorable, la inserción laboral sigue dependiendo en buena parte de la cualificación y de la capacidad de adaptación a sectores en transformación. No basta con tener ganas de trabajar; cada vez más, también hay que manejar herramientas, procesos y competencias que hace unos años ni aparecían en muchos planes formativos. Ahí es donde centros de este tipo pueden jugar un papel relevante, siempre que su oferta sea accesible, actualizada y conectada con empresas y necesidades reales.
El nuevo centro de Tres Cantos puede resultar especialmente interesante por su orientación hacia la biotecnología y la industria farmacéutica. Madrid concentra actividad investigadora, hospitales, universidades, empresas tecnológicas y centros vinculados a la salud, lo que convierte este ámbito en uno de los más atractivos para la especialización profesional. La formación en procesos farmacéuticos, laboratorio, control de calidad, producción, regulación o apoyo técnico puede abrir oportunidades tanto a jóvenes como a trabajadores que buscan reciclarse.
Por su parte, el centro de Fuenlabrada apunta a un sector que también vive una transformación profunda. La logística ya no se limita al almacenamiento y transporte tradicional. Hoy incorpora gestión de datos, automatización, trazabilidad, reparto inteligente, sostenibilidad, coordinación intermodal y nuevas tecnologías como los drones. Formarse en este campo puede ser una puerta de entrada a empleos vinculados a cadenas de suministro, centros logísticos, movilidad, distribución urbana o gestión de flotas.
La creación de estos dos nuevos centros también plantea un mensaje de fondo: la formación profesional y la formación para el empleo no son caminos secundarios, sino piezas centrales para afrontar los retos del mercado laboral. Durante años, buena parte del debate educativo se ha centrado en la universidad como vía principal de acceso al empleo cualificado. Sin embargo, la realidad actual muestra que muchos perfiles técnicos, especializados y prácticos son esenciales para sostener sectores estratégicos.
Para la comunidad universitaria, esta noticia también tiene interés. No solo afecta a quienes buscan una salida profesional fuera de la universidad, sino también a quienes estudian carreras vinculadas a la salud, la comunicación, la economía, la ingeniería, la educación, las ciencias sociales o la tecnología. El mercado laboral será cada vez más híbrido: perfiles universitarios que necesitan competencias técnicas, titulados de FP que continúan especializándose, trabajadores que vuelven a formarse y empresas que demandan aprendizaje permanente.
La clave estará ahora en el desarrollo de las obras, la puesta en marcha de los programas formativos y la capacidad de los centros para adaptarse a las necesidades reales de los alumnos y del tejido empresarial. La inversión en edificios es importante, pero el éxito dependerá de lo que ocurra dentro: buenos cursos, docentes preparados, recursos actualizados, orientación laboral y conexiones útiles con empresas.
Madrid apuesta así por ampliar una red que busca acercar la formación especializada a sectores con futuro. Y en tiempos de cambios rápidos, eso puede marcar la diferencia entre mirar el mercado laboral desde la barrera o subirse al tren antes de que cierre puertas. Porque formarse ya no es solo una etapa de la vida: empieza a parecerse mucho a una suscripción permanente, aunque esperemos que sin contraseña imposible de recordar.