España afronta una nueva jornada complicada por los incendios forestales. Al fuego declarado en Guadalajara, que ya ha quemado más de 30.000 hectáreas, se ha sumado otro foco en Almorox, Toledo, que ha llegado a cruzar hacia la Comunidad de Madrid. Esta situación ha obligado a evacuar la urbanización El Encinar del Alberche, en Villa del Prado, y ha provocado la activación de la Unidad Militar de Emergencias a petición de la Comunidad de Madrid.
El resto del país también mantiene varios puntos de preocupación. Las altas temperaturas siguen favoreciendo fuegos activos en provincias como Segovia, Teruel y Huelva. En esta última, la Junta de Andalucía ordenó el desalojo completo de Villanueva de las Cruces, ante la cercanía de las llamas procedentes del incendio iniciado en El Cerro del Andévalo.
La situación ha reabierto el debate sobre la prevención y la respuesta ante incendios cada vez más intensos. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha insistido en la necesidad de un gran pacto de Estado frente a la emergencia climática, al considerar que este tipo de episodios exige cooperación entre administraciones y recursos durante todo el año, no solo cuando el fuego ya está activo.
Además, el Ejecutivo ha anunciado 300 millones de euros para luchar contra los incendios y el cambio climático, con medidas dirigidas a pymes, adaptación del tejido productivo y desarrollo de tecnologías frente a fenómenos extremos. Según el presidente, España acumula ya 22 grandes incendios en lo que va de año, cuatro veces más que en 2025.
El incendio de Guadalajara, que afecta a la zona de La Mierla, entra en una fase de mayor optimismo, aunque las autoridades mantienen la prudencia por el viento y las altas temperaturas. La prioridad sigue siendo proteger a la población, apoyar a los equipos de emergencia y evitar nuevos focos en un verano que ya se perfila como especialmente difícil.
Más allá de la extinción, los incendios vuelven a recordar la importancia de la prevención: no arrojar colillas, evitar actividades de riesgo en el monte, respetar las restricciones y avisar al 112 ante cualquier columna de humo. Porque en verano, un descuido de segundos puede convertirse en una tragedia de miles de hectáreas.




